Hagah

 “Meditar; gemir; llorar, rugir; pronunciar; hablar”. El vocablo es común tanto en hebreo antiguo como moderno. Es un término onomatopéyico que refleja los suspiros y murmullos que los antiguos hací­an cuando meditaban. Este significado lo podemos encontrar en libro de Josué (Biblia) en el capítulo 1, verso 8; “Nunca se apartará de tu boca este libro de la ley, sino que de día y de noche meditarás en él, para que guardes y hagas conforme a todo lo que en él está escrito:” Tal vez otra de las citas más famosas sobre “meditar” en la ley de Dios la encontramos en el Salmo 1, verso 2. Hagah también expresa el “rugido” de leones (Isaías 31:4) y el “lamento” de palomas (Isaías 38:14). Cuando el vocablo se usa con el significado de “lamentar” o “llorar”, al parecer tiene que ver con los sonidos quejumbrosos del antiguo lamento semí­tico, como se puede ver en el siguiente paralelismo:

“Por tanto, yo aullaré sobre Moab; sobre todo Moab haré clamor, y sobre los hombres de Kir-hares gemiré” (Jeremías 48:31). Dicho esto, La verdadera razón por la que esta sección se llama así es porque en ella encontraremos meditaciones a textos bíblicos, las cuales esperamos sean de ayuda y guía a otros. Estas están realizadas desde el corazón y con una estudiada sencillez para que todos podamos entender y comprender las verdades contenidas en ellas. Esperamos que sea de vuestro agrado.

Meditar

Es pararse, es descansar, es escuchar a Dios, es respirar profundamente, es llorar, es arrepentirse, es impulsarse hacia adelante, es detener el mal, es reiniciar, es orar internamente, es medicina para el alma, es ver a Dios en los detalles. 

“Cuando meditas en la Palabra de Dios no pierdes el tiempo, sino que ganas consuelo, ganas paz de corazón, ganas confianza y firmeza para enfrentar cualquier adversidad”

El engaño del ladrón inglés

En 1818 el ladrón inglés apodado Capitán Rayo escapó de la justicia inglesa y se fue a huir a Estados Unidos. Allí inició su vida encubierta practicando la medicina, tomando el nombre de Doctor John Wilson. Para que no lo reconocieran las autoridades, llevaba puestos tres trajes encima, lo cual le ayudaba a cubrir una pierna deforme que tenía y lo hacía verse más grande.

Al estar al borde de la muerte, el hombre les pidió a sus amigos que lo enterraran sin quitarle la ropa. Pero esa petición no podía cumplirse puesto que el cuerpo debía prepararse para ser sepultado apropiadamente. Cuando falleció y su cuerpo fue llevado para ser preparado, el empleado de la funeraria quedó sorprendido al encontrar, en el cuerpo sin vida del llamado Dr. John Wilson, cicatrices de heridas y una pierna atrofiada, las cuales eran características con las que se buscaba al ladrón inglés. Una revisión en la casa del fallecido Dr. Wilson reveló las sospechas, al encontrar en un escondite relojes, joyas y diamantes. El comisario supo que el doctor era, en realidad, el Capitán Rayo, un ladrón disfrazado. ¡Habían sido engañados!

Tal vez sea agradable ganarse el pan con engaños, pero uno acaba con la boca llena de arena. Proverbios 20:17 NVI

Hay mentiras que pueden permanecer ocultas durante años y al pasar el tiempo se llega a creer que es verdad. Pero debemos estar conscientes que tarde o temprano siempre la verdad saldrá a luz.

Mentir produce en la mente del ser humano un remordimiento. Ese remordimiento puede desencadenar en cambios emocionales bruscos o en la depresión. Es muy probable que hayamos ocultado o estemos ocultando verdades durante años. Quizás lo hemos hecho para no dañar a un ser querido o porque estamos sabedores que la verdad destruirá nuestro hogar o aquellas personas que tanto amamos. Pero entre más tiempo se sostenga la mentira, más dura serán las consecuencias al descubrirse la verdad.

Tal vez ninguno de nosotros está exento de haber practicado la mentira. Pero cuando hemos dicho la verdad, hemos experimentado un gran alivio emocional, es como un respiro para nuestra alma, como una carga que ha sido quitada de encima.

Por Huellas Divinas

Tomado con permiso de la pagina web huellasdivinas.com

Las consecuencias de la indiferencia

Se cuenta la historia de un pequeño ratón que decidió mudarse a una granja. Los dueños de la granja eran dos ancianos que tenían: una gallina, un gallo, un cerdo y una vaca.

Al pasar de los días, el dueño de la granja se dio cuenta que había un ratón en ella, al instante fue a comprar una ratonera para atraparlo y terminar con él. El pequeño ratón, al notar el peligro, comenzó a pedir ayuda. Primero fue al gallinero, pero el gallo y la gallina le dijeron que no era problema de ellos y continuaron rascando, luego fue donde estaba el cerdo, éste respondió que no tenía tiempo. Finalmente fue donde la vaca, la cual le dijo que no podía ayudarle, ya que tenía muchas tareas que hacer.

Al ver que nadie quería ayudarle, el ratón se sentía decepcionado, pensaba que de un momento a otro iba a caer en la ratonera.

Una noche la esposa del grajero escuchó que la ratonera había atrapado algo, ella en la oscuridad fue a averiguar, pero la ratonera había atrampado una serpiente y la mordió. La señora cayó en cama muy grave.

Para tratar de reanimarla, el granjero cocinó un caldo de gallina y al otro día coció una sopa de gallo.

Las visitas llegaban a ver a la señora enferma y el granjero decidió cocinar el cerdo para darles de comer. Pero, aún con los cuidados, la señora empeoró y finalmente murió. Entonces el granjero tuvo que vender la vaca, a un matadero, para pagar los gastos fúnebres.

En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. Hechos 20:35

Dios nos enseña que debemos ayudar a los necesitados, a los desprotegidos y a todos aquellos que buscan de nuestra ayuda.

Pero la ayuda no únicamente aplica para las personas, sino también al planeta que Dios nos ha dado para cuidarlo. Pueda ser que te no importe gastar los recursos naturales de una forma desmedida, o arrojar basura en lugares inadecuados y contaminar el ambiente.

Al final esas malas prácticas traerán consecuencias que no solo afectarán a nuestra generación, pero también a las futuras, incluyendo probablemente a tus hijos y nietos.

Debemos aprender a dejar de lado nuestra indiferencia y no esperar que otro haga el trabajo que Dios nos ha encomendado hacer.

Por Huellas Divinas

Tomado con permiso de la pagina web huellasdivinas.com

Miopía del corazón

Un hombre que padecía un serio problema de miopía se consideraba un experto en la evaluación de obras de arte. Un día visitó una galería con su esposa y unos amigos. Debido a que había olvidado los lentes en su casa, no podía ver las pinturas con mucha claridad. Pero eso no le impidió expresar sus opiniones.

Al detenerse ante lo que pensaba era un retrato de cuerpo entero, no dudó en criticarlo, y con cierto aire de superioridad dijo entre otras cosas que el sujeto estaba vestido de forma ordinaria y andrajosa.

Luego continuó con sus comentarios despectivos hasta que su esposa logró llegar hasta él y lo apartó discretamente para decirle en voz baja: «Querido, estás frente a un espejo».

La psicología nos dice que la proyección es un mecanismo de defensa que consiste en atribuir nuestras propias faltas a los demás; es algo común en nuestros días. El Señor nos invita a ungir nuestros ojos con colirio para que nos demos cuenta de nuestra verdadera condición espiritual. Una vez que lo hagamos, el Espíritu Santo nos motivará a quitar primero la viga de nuestros ojos antes que señalar a nuestros prójimos para que realicen cambios en sus vidas.

¿Por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo? —Mateo 7:3

«Si los hombres desean colocarse donde Dios pueda usarlos, no deben criticar a los demás para poner de relieve sus defectos. Esto constituye la principal tentación que los creyentes tenemos para estorbar la obra de Dios».

«No debemos dar ocasión para criticar. Un momento de impaciencia, una simple respuesta áspera, la carencia de amabilidad y cortesía cristianas en algunas cosas pequeñas, pueden dar por resultado la pérdida de amigos, la perdida de la influencia. Dios desea que nos presentemos lo mejor posible bajo todas las circunstancias: en presencia de todas las personas sin importar su condición social, ni su sexo, ni nacionalidad, ya que todos somos iguales ante Dios.

Por Hilda de Farfán

Tomado con permiso de la pagina web huellasdivinas.com

!Mi padre se negó a ayudarme, no puedo creerlo¡

Mis padres viven en una pequeña granja en medio de las montañas, alejados de la ciudad. Un día fui a visitarlos y pasé allí el fin de semana, era tan agradable que no quería volver a mi casa. Pero estaba por caer la noche y era hora de regresar.

Mientras volvía me di cuenta que el camino se había tornado difícil en algunos tramos, debido a una tormenta que cayó por la tarde. Y cuando iba a mitad del trayecto llegué a un punto lleno de fango y desafortunadamente mi auto se atascó, intenté avanzar pero las llantas solo patinaban en el lodo.

Me bajé e intenté sacar el auto de aquel lugar, de una y otra forma, pero mis esfuerzos eran inútiles y la desesperación comenzó a embargarme.

El camino era desolado y oscuro, no había nadie que pudiera ayudarme. En verdad deseaba que pasara alguien y me auxiliara.

De pronto a lo lejos apareció un auto, parecía ser mi salvación. Le hice señales para que se detuviera, pero el carro no reducía su velocidad. A toda marcha pasó a mi lado, sin detenerse un instante.

No imaginan el asombro que me llevé, no solo por el hecho de que aquel auto no se detuviera, sino porque el conductor era mi padre. No podía creerlo, ¿Qué podría haber pasado?

Mi propio padre no me había reconocido, quizás porque estaba oscuro, pensé. Pero aún si fuera un desconocido, podría haber parado para ayudarme.

Yo seguí insistiendo en hacer algo para salir de aquella situación, cuando de pronto vi la luz de un auto que venía de regreso. Volví a hacer señales y el automotor se detuvo. Era mi padre nuevamente, pero esta vez conducía un enorme tractor.

Le reclamé porque no había parado la primera vez. Sin embargo, él me explicó que me había visto pero no podía detenerse porque habría quedado atrapado en el fango también. Así que había pasado a toda velocidad y fue a pedir prestado el tractor a un amigo, para volver a mi rescate. Así pudo sacarme de aquel apuro.

Esa noche aprendí una lección que se aplica muy bien a la vida cristiana.

Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestra ayuda segura en momentos de angustia. Salmos 46:1 NVI

Cuando estamos en apuros, pedimos ayuda desesperadamente a nuestro Padre Celestial, y muchas veces nos ha parecido que Dios nos ignora y nos abandona en medio de la desesperación. Sin embargo no es como parece. Dios nos escucha y nos mira. Y siempre tiene un plan para nosotros, pero a veces no lo entendemos, porque no aparece la solución en la forma y el momento que nosotros esperamos. Pero no dudes que él pronto llegará con la mejor de las soluciones para tu problema.

Ten fe y espera, que tu Padre nunca te abandonará.

Por Huellas Divinas

Tomado con permiso de la pagina web huellasdivinas.com

Frases

C.S Lewis

La vida con Dios no es inmunidad contra las dificultades, sino paz en medio de ellas.

*

“Hubo una vez en el mundo, un pesebre, y en ese pesebre, algo más grande que el mundo”.

El Amor de Dios es la fuerza vital

Comparto mi experiencia

Un testimonio personal

Tengo, a fecha de hoy 60 años y desde muy joven me hacía preguntas existenciales; ¿por qué y para que estoy en el mundo?, ¿por qué todo lo que soy como persona, en lo más profundo de mi ser, un día se perdería tras la muerte?, Realmente me impactaba ese implacable momento por el que todos, sin excepción, tendremos que pasar. La muerte para mí, en esos momentos, no era el descanso, sino la implacable crueldad que tenía la vida. Esto me llevó a reflexionar sobre el hecho de que no podía ser que seres inteligentes como nosotros, con capacidad de amar, odiar, de sentir empatia, pudiesen perder toda su esencia en un montón de cenizas o en larvas y gusanos. Después de muchos vaivenes en mi juventud, antes del servicio militar encontré la paz, la seguridad, la verdad de la cruz de Cristo. En esa cruz del Calvario Cristo dio su vida como pago por mis pecados. Ante la justicia de Dios yo tenía que haber muerto en esa cruz, pero Él fue el cordero expiatorio, la justicia de Dios cargó sobre Él la lista de mis pecados dejándome a mi limpio de ellos. Por eso ahora sé y creo que la vida no termina con la muerte. La muerte sólo se quedará con este cuerpo corrupto y deteriorado, pero yo, lo que soy y quien soy irá con Él a un lugar mejor. La Biblia lo llama cielo, paraíso, yo lo llamo mi verdadero hogar. “Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre les dio el derecho de ser llamados hijos de Dios“. Jn 1:12

La paz es la ausencia de preocupaciónes.

Tres deseos después de morir

Se cuenta que un rey, al estar en el lecho de su muerte reunió a sus generales y les pidió tres deseos para que se hicieran cumplir después de su muerte. El primero, era que su ataúd fuera llevado en hombros por los mejores médicos, así dar a conocer que ellos no tienen el poder de curar la muerte.

El segundo era que todos los tesoros que él tenía, por sus conquistas, fueran esparcidos por el camino hasta su tumba dando a conocer que todos los bienes conquistados en la tierra, aquí se quedan y nada nos llevamos.

Y el tercero fue que sus manos quedaran fuera del ataúd y a la vista de todos, para dar a conocer a las personas que venimos a este mundo con las manos vacías y así mismo nos vamos cuando morimos.

Porque ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo, y perdiere su alma? Marcos 8:36

No te afanes tanto en hacer bienes y riquezas en este mundo, porque después de todo, nada de eso te servirá después de la muerte.

Tampoco significa que no debas anhelar y buscar la superación personal y familiar. Lo importante es que pongas en orden tus prioridades. Jesús dijo en una ocasión: “busca primero el reino de Dios y su justicia, todo lo demás vendrá como añadidura”.

Asegúrate de estar en paz con Dios y sus principios, eso es lo primero, luego deja que él se encargue de tus necesidades y te guíe en el camino que debes seguir para alcanzar tus metas y sueños. Si él cuida de las aves no dudes que también cuidará de ti y tu familia.

Muchas personas se alejan de Dios porque están tan ocupados en su trabajo o negocios que no tienen tiempo para buscarle. Eso es hacer las cosas al revés, buscamos las añadiduras primero y dejamos para después las cosas de Dios.

Hoy es un buen día para que pongas en orden tus prioridades, no te afanes en las cosas de esta vida, porque son temporales. Busca primero las de arriba, porque esas son eternas.

Por Huellas Divinas

Recuerda

La verdad es un camino estrecho por el cual, solo unos pocos, escogen ir.

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